viernes, 29 de abril de 2011

Centenario de la Asociación Española de Urología (1911-2011). Acto Institucional, Madrid 15 de abril de 2011

El pasado día 15 de abril de 2011 se celebró en Madrid el Acto Institucional Conmemorativo del Centenario de la Asociación Española de Urología en la sala de juntas de la Real Academia Nacional de Medicina. La mesa de presentación del acto estuvo compuesta por el Dr. Humberto Villavicencio, presidente de la AEU; Carlos Hernández, vicepresidente de la AEU; Dr. Jesús Catiñeiras, presidente de la FIU; y Dr. Manuel Escudero, contador de la Real Academia. Los ponentes fueron presentados por el Dr. Antonio Alcaraz, secretario general de la AEU. Tuvieron intervención oral, además de los integrantes de la mesa, los Dres. Emilio Maganto, fundador de la Oficina de Historia de la AEU, y José Antonio Martínez-Piñeiro, decano expresidente de la AEU. En sus locuciones todos los oradores hicieron referencia a distintos aspectos históricos de la AEU, desde su fundación hasta nuestros días.
Fueron invitados al acto los expresidentes de la AEU, junta directiva de la AEU, coordinadores nacionales de los Grupos de Trabajo de la AEU, directores de Oficinas de la AEU, presidentes de las Asociaciones y Sociedades Autonómicas de Urología, Director de Actas Urológicas Españolas, excomponentes de juntas directivas de la AEU, representantes de la industria farmacéutica colaboradora con la AEU e invitados especiales. A todos ellos les fue entregado un ejemplar del libro 100 Años Asociación Española de Urología.
La Asociación Española de Urología fue creada en el año 1911 después de varias reuniones preparatorias para redactar los estatutos que siguieron como modelo los aprobados previamente con la fundación de la Asociación Francesa de Urología en 1896, la Sociedad Americana de Urología en 1904 y la Sociedad Alemana de Urología en 1905. La aparición de las especialidades médicas y quirúrgicas no será una realidad hasta finales del siglo XIX, debido al empuje de los avances médicos que acabarán convirtiendo a la medicina en una disciplina de evidencias científicas contrastadas, con gran profusión de datos e información. El médico va a tener una cada vez mayor exigencia de conocimientos y habilidades para el correcto ejercicio de su profesión, lo que determinará el fomento de la especialización en diversas áreas.
Será en Francia donde se produzca el nacimiento de muchas especialidades médico-quirúrgicas durante el último tercio del siglo XIX, pues allí es donde se están produciendo los mayores descubrimientos y progresos de la medicina. En distintos hospitales de París venían funcionando desde tiempo atrás unidades clínicas para la asistencia de afecciones urológicas, como en Hotel-Dieu, La Charité, Midí o Necker. Gran prestigio alcanzó la creada en el Hospital Necker por Jean Civiale, que a partir de 1856 se convirtió en el primer Servicio de Vías Urinarias. Los sucesores, Felix Guyón y el hispano-cubano Joaquín Albarrán, incrementarán su notoriedad y convertirán a este centro como la referencia más importante para la formación en Urología de Europa, a donde acudirán un buen número de urólogos españoles.
El primer intento en España de crear una unidad de enfermedades de las vías urinarias se debe a Enrique Suender Rodríguez, considerado el primer urólogo español, que en 1877 la solicitó para el Hospital Militar de Madrid. No obstante, el hecho más significativo para la consolidación de la especialidad será la creación del Instituto de Terapéutica Operatoria por Federico Rubio y Gali, dentro de las instalaciones del Hospital de la Princesa de Madrid, que promoverá el establecimiento de varias especialidades quirúrgicas, entre ellas la de Urología que iniciará su andadura a partir de 1885. El apuntalamiento definitivo de la Urología como especialidad se producirá en 1889 cuando una interpelación parlamentaria del diputado Ángel Pulido Fernández consiga la creación de servicios de especialidades quirúrgicas dentro de los hospitales provinciales españoles, incluyendo el de vías urinarias.
Una vez que la Urología se estableció como una especialidad quirúrgica de pleno derecho, se despertó un interés creciente para crear una sociedad científica como vehículo de defensa de los intereses de la especialidad y para la formación continuada de sus asociados, del mismo modo que ya se había hecho en Francia, EEUU y Alemania. Los promotores iniciales de este proyecto fueron Luis González-Bravo y Carlos Negrete de los Reyes, ambos urólogos del Instituto Rubio de Madrid. Después de varias reuniones con otros urólogos madrileños se elabora un reglamento de 31 artículos que es aprobado por el Gobierno Civil de Madrid a finales de enero de 1911. La primera junta directiva quedó constituida por Luis González-Bravo, presidente; Antonio Bravo Piqueras, vicepresidente; Carlos Negrete, secretario general; Ángel Pulido Martín, secretario de actas; Pedro Cifuentes Díaz, tesorero; Germán Asúa Campos y Enrique Pérez Grande, vocales. El número de socios alcanzaba la cifra de 53 ese mismo año de fundación.
La primera reunión de la recientemente creada AEU, considerada como el primer congreso español de Urología, se celebró en Madrid el 16 de mayo del año 1911 en la sede del Colegio Oficial de Médicos. Fueron leídas las ponencias de “Tratamiento quirúrgico de la hipertrofia de la próstata” por los urólogos catalanes Narciso Serrallach Mauri y Eduardo Perarnau Casas, y “Tratamiento de las uretritis crónicas” por Luis González-Bravo y Carlos Negrete. Además fueron presentadas 26 comunicaciones libres por distintos urólogos venidos de varios puntos de España. Desde esta primera reunión se adoptó el compromiso de editar las actas, lo que se puede considerar el germen de la revista Actas Urológicas Españolas, órgano oficial de la AEU, y actualmente también de la CAU. Además se consiguió que la Revista Española de Sifilografía y Dermatología pasara a denominarse, a partir de 1914, Revista Española de Urología y Dermatología, que podemos considerar como la primera revista española especializada en patología urogenital.