miércoles, 9 de febrero de 2011

8 Meeting de la ESOU-EAU, 21-23 de enero de 2011 en Londres


Se celebró en Londres los pasados días 21, 22 y 23 el 8th Meeting de la ESOU (Sección Oncológica de la Asociación Europea de Urología), con sede en el Hotel Park Plaza Westminster Bridge, al cual asistieron unos 900 congresistas procedentes, en su mayoría, de distintos países europeos. Fueron homenajeados los Dres. Lauren Boccon-Gibod y Michael Marberger por sus contribuciones a la Urología, fundamentalmente a la oncología y la cirugía mínimamente invasiva respectivamente. El tiempo fue frío, pero sin presencia de lluvias.

En el apartado de cáncer de próstata se hizo referencia a los estudios con 5ARIs (PCPT y REDUCE) que consiguen reducir hasta un 25% la posibilidad de padecer este tumor. Los marcadores BPSA y el p2PSA, junto al PCA3, parecen prometedores para seleccionar más a los pacientes candidatos a biopsia. Se destaca el papel de la RMN para identificar con precisión la localización del tumor lo que sirve de buena guía para la biopsia, y la posibilidad de poder realizar terapias focales; además esta explotación tiene gran sensibilidad para la detección de adenopatías y metástasis óseas. Se defiende la indicación de RT externa postoperatoria en aquellos pacientes con márgenes positivos. Se vislumbra una aportación importante del antiandrógeno acetato de abiraterona, y el antagonista LH-RH degarelix, en el tratamiento hormonal de este tumor. El tratamiento expectante puede ser propuesto en pacientes de bajo riesgo (Gleason 6) y bajo volumen de tumor (hasta 0,5 cc). Se empieza a considerar la posibilidad de terapias focales con criocirugía, HIFU, ablación fotodinámica, ablación por láser y radiofrecuencia bipolar para pacientes con cáncer focalizado, unilateral, de bajo grado-estadío y bajo nivel de PSA. Se preconiza la posibilidad de prostatectomía radical en pacientes con cáncer localizado de alto riesgo porque en algunos estudios mejora la progresión libre de enfermedad y la mortalidad cáncer-específica en relación con el tratamiento estándar de RT externa y hormonoterapia. Al día de hoy, no se recomienda el cribado en población para el diagnóstico de este tumor porque conlleva sobrediagnóstico y, en consecuencia, sobretratamiento.

En cuanto al tumor de vejiga se refirió que el diagnóstico fotodinámico es más sensible que la cistoscopia para detectar cáncer residual aunque es menos específico; no obstante son necesarios más estudios RCT para confirmar estos resultados iniciales. Se defendió solo vigilancia en tumores no músculo-invasivos de bajo riesgo. En tumores G3-pt1 se debatió que la cistectomía puede ser sobretratamiento en muchos pacientes, por lo que se recomienda BCG endovesical una vez que se confirme ausencia de tumor invasivo en la re-RTU inmediata, en caso de recurrencias de igual grado-estadío o superior se recomienda la cistectomía radical. Se hizo una llamada de atención sobre la necesidad de ser muy cuidadosos en la RTU inicial, ya que se han observado tumores residuales en re-RTU tempranas en un del 33 al 76% de pacientes. Se defendió la cistectomía radical con neovejiga en mujeres con cáncer invasivo con la única contraindicación de márgenes positivos en uretra. A pesar de que se han referido beneficios de la quimioterapia neo o adyuvante en tumores invasivos localizados, su indicación principal es en aquellos pacientes con extensión extravesical o con afectación ganglionar postoperatoria.

En tumor de riñón se propuso la biopsia en pacientes con pequeños tumores cuando TC y RMN no son concluyentes; además la conducta expectante debe reservarse para pacientes seleccionados (añosos y con comorbilidad). La nefrectomía parcial laparoscópica es comparable en resultados oncológicos a la abierta, pero sus principales indicaciones son en masas corticales de menos de 4 cm. En la terapia focal, la crioablación laparoscópica y la radiofrecuencia percutánea son las técnicas de elección, con resultados superponibles. Sigue desarrollándose la cirugía NOTES/LESS, que ya está siendo empleada para extracción de riñón en donante vivo. La cirugía del tumor con trombo en cava y en aurícula sigue siendo un desafío para el cirujano, recomendando la incisión en estrella de Mercedes Benz, movilización amplia del hígado y abordaje por esternotomía para control atrial, con resultados inmediatos aceptables pero con gran tendencia a la recurrencia. Las distintas terapias targeted propuestas en tumores metastáticos no tienen diferencias significativas en su eficacia, los efectos adversos son menores que con la inmunoterapia clásica pero sus costes elevados; aún así se considera una opción útil con uso racional.

En cáncer de teste y de pene se defendió hacer linfadenectomía retroperitoneal en masa residual postquimioterapia en tumores de teste no seminomatosos, aunque exista normalización de los marcadores, pues los métodos por imagen no pueden diferenciar entre cáncer, teratoma o necrosis. La quimioterapia a altas dosis en tumores de teste refractarios no parece tener mejores resultados que la quimioterapia convencional (4 ciclos de BEP). En seminomas estadío I, la quimioterapia adyuvante con 1 ó 2 ciclos de carboplatino está empezando a desplazar a la RT externa. Se propone quimioterapia adyuvante en pacientes con tumores no seminomatosos estadío I cuando exista invasión vascular. Los pacientes con estadío II podrían beneficiarse con 2 ciclos de BEP en lugar de la linfadenectomia, ya que ésta evita sólo el 33-50% de las recurrencias, precisando una segunda terapia el 15% y una tercera otro 15%. En tumores de pene se aconsejan cirugías conservadoras, que son posibles hasta en el 85% de los casos. El margen de seguridad no tiene porqué ser mayor de 0,5 cm. La radioterapia cada vez es menos utilizada porque falla hasta en un 30-40%. La supervivencia a 5 años depende mucho de la existencia de afectación ganglionar; cuando no existe es del 98% bajando al 24% en N3. Se debe hacer linfadenectomía con rapidez en pacientes con adenopatías porque afecta a la supervivencia. La linfadenectomía pelviana debe acompañar a la inguinal.